settings icon
share icon
Pregunta

¿Qué es el catolicismo romano?

Respuesta


La iglesia católica romana se presenta como la única heredera legítima del cristianismo del Nuevo Testamento, y el papa como el sucesor de Pedro, el primer obispo de Roma. Aunque estos detalles son discutibles, no hay duda de que la historia de la iglesia romana se remonta a tiempos antiguos. El apóstol Pablo escribió su carta a los romanos hacia el año 55 d.C. y se dirigió a un cuerpo eclesiástico que ya existía antes de su primera visita allí (pero no mencionó a Pedro, aunque saludó a otros por su nombre). A pesar de las repetidas persecuciones por parte del gobierno, en Roma existía una vibrante comunidad cristiana después de los tiempos apostólicos. Aquellos primeros cristianos romanos eran como sus hermanos de otras partes del mundo: simples seguidores de Jesucristo.

Las cosas cambiaron drásticamente cuando el emperador romano Constantino se convirtió al cristianismo en el año 312 de nuestra era. Comenzó a realizar cambios que finalmente condujeron a la formación de la Iglesia Católica Romana. Emitió el Edicto de Milán en el año 313, que concedía la libertad de culto en todo el imperio. Cuando surgieron disputas doctrinales, Constantino presidió el primer concilio ecuménico de la Iglesia en Nicea en el año 325, aunque no tenía ninguna autoridad oficial en las iglesias. Cuando Constantino murió, el cristianismo era la religión preferida, si no la oficial, del Imperio Romano. El término católico romano lo definió el emperador Teodosio el 27 de febrero de 380 en el Código Teodosiano. En ese documento, él se refiere a los que sostienen la "religión que fue entregada a los romanos por el divino Apóstol Pedro" como "cristianos católicos romanos" y les da la aprobación oficial del imperio.

La caída del Imperio Romano y el surgimiento de la Iglesia Católica son en realidad dos ramas de la misma historia, ya que el poder fue transferido de una entidad a la otra. Desde la época de Constantino (312 d.C.) hasta la caída del Imperio Romano en el año 476, los emperadores de Roma reclamaron cierta autoridad dentro de la Iglesia, aunque fuera discutida por muchos líderes eclesiásticos. Durante esos años de formación, hubo muchas disputas sobre la autoridad, la estructura y la doctrina. Los emperadores trataron de aumentar su autoridad concediendo privilegios a varios obispos, provocando disputas sobre la primacía dentro de las iglesias. Simultáneamente, algunos de los obispos trataron de ganar autoridad y prestigio acusando a otros de falsa doctrina y buscando que el Estado apoyara sus posiciones. Muchas de esas disputas dieron lugar a comportamientos muy pecaminosos, que son una vergüenza para el nombre de Cristo.

Algunos de los que vivían en las principales ciudades tendían a exaltarse por encima de sus contemporáneos de las zonas rurales. El siglo III vio el surgimiento de una jerarquía eclesiástica que seguía el modelo del gobierno romano. El obispo de una ciudad estaba por encima de los presbíteros, o sacerdotes, de las congregaciones locales, controlando el ministerio de las iglesias, y el obispo de Roma comenzó a establecerse como supremo sobre todos. Aunque algunos historiadores cuentan estos detalles como la historia de "la iglesia", había muchos líderes eclesiásticos en aquellos días que no se rebajaban a esos niveles ni reconocían ninguna jerarquía eclesiástica. La gran mayoría de las iglesias de los cuatro primeros siglos derivaban su autoridad y doctrina de la Biblia y se remontaban directamente a los apóstoles, no a la iglesia de Roma. En el Nuevo Testamento, los términos anciano, pastor y obispo se utilizan indistintamente para los líderes espirituales de cualquier iglesia (ver 1 Pedro 5:1-3, donde las palabras de raíz griega se traducen como "ancianos", "alimentar" y "supervisar"). Cuando Gregorio se convirtió en Papa en el año 590, el imperio estaba en ruinas, y asumió los poderes imperiales junto con su autoridad eclesiástica. A partir de ese momento, la Iglesia y el Estado se entrelazaron plenamente en el Sacro Imperio Romano Germánico, en el que el Papa ejercía su autoridad sobre reyes y emperadores.

¿Cuáles son las enseñanzas de la Iglesia Católica Romana que la distinguen de otras iglesias cristianas? Se han escrito libros enteros sobre este tema, pero aquí se expondrá una muestra de las doctrinas.

Catolicismo romano: Los obispos, con el Papa a la cabeza, gobiernan la Iglesia universal.

Enseñanza bíblica: Cristo, la cabeza del cuerpo, gobierna la iglesia universal (Colosenses 1:18).

Catolicismo romano: Dios ha confiado la revelación a los obispos.

Enseñanza bíblica: Dios ha confiado la revelación a los santos (Judas 3).

Catolicismo romano: El Papa es infalible en su enseñanza.

Enseñanza bíblica: Sólo Dios es infalible (Números 23:19; Hechos 17:11).

Catolicismo romano: Tanto la Escritura como la Tradición son la Palabra de Dios.

Enseñanza bíblica: Sólo la Escritura es la Palabra de Dios (Juan 10:35; 2 Timoteo 3:16,17; 2 Pedro 1:20,21; Marcos 7:1-13).

Catolicismo romano: María es la corredentora, pues participó con Cristo en el acto doloroso de la redención.

Enseñanza bíblica: Sólo Cristo es el Redentor, pues sólo Él sufrió y murió por el pecado (1 Pedro 1:18,19).

Catolicismo romano: María es la co-mediadora, a quien podemos confiar todas nuestras preocupaciones y peticiones.

Enseñanza bíblica: Cristo Jesús es el único mediador al que podemos confiar todas nuestras preocupaciones y peticiones (1 Timoteo 2:5; Juan 14:13,14; 1 Pedro 5:7).

Catolicismo romano: La justificación inicial es por medio del bautismo.

Enseñanza bíblica: La justificación es sólo por la fe (Romanos 3:28).

Catolicismo romano: Los adultos deben prepararse para la justificación mediante la fe y las buenas obras.

Enseñanza bíblica: Dios justifica a los pecadores impíos que creen (Romanos 4:5). Las buenas obras son el resultado de la salvación, no la causa (Efesios 2:8-10).

Catolicismo romano: La gracia se obtiene por las buenas obras.

Enseñanza bíblica: La gracia es un don gratuito (Romanos 11:6).

Catolicismo romano: La salvación se alcanza cooperando con la gracia mediante la fe, las buenas obras y la participación en los sacramentos.

Enseñanza bíblica: La salvación se alcanza por la gracia a través de la fe, aparte de las obras (Efesios 2:10).

Catolicismo romano: Nadie puede saber si obtendrá la vida eterna.

Enseñanza bíblica: El creyente puede saber que tiene vida eterna por la Palabra de Dios y el testimonio del Espíritu Santo que habita en los creyentes (1 Juan 5:13; Romanos 8:16).

Catolicismo romano: La Iglesia Católica Romana es necesaria para la salvación.

Enseñanza bíblica: No hay salvación en nadie más que en el Señor Jesucristo, "porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12).

Catolicismo romano: El cuerpo y la sangre de Cristo existen total y completamente en cada fragmento de pan y vino consagrados en cada iglesia católica romana del mundo.

Enseñanza bíblica: El pan y el vino son símbolos del cuerpo y la sangre de Cristo, y Él está presente corporalmente en el cielo (1 Corintios 11:23-25; Hebreos 10:12,13).

Catolicismo romano: El sacrificio de la cruz se perpetúa en el sacrificio de la misa.

Enseñanza bíblica: El sacrificio de la cruz está consumado (Juan 19:30).

Catolicismo romano: Cada sacrificio de la misa apacigua la ira de Dios contra el pecado

Enseñanza bíblica: El sacrificio único de la cruz aplacó completamente la ira de Dios contra el pecado (Hebreos 10:12-18).

Catolicismo romano: La obra sacrificial de la redención se lleva a cabo continuamente a través del sacrificio de la misa.

Enseñanza bíblica: La obra sacrificial de la redención se terminó cuando Cristo dio Su vida por nosotros en la cruz (Efesios 1:7; Hebreos 1:3).

Estas doctrinas no se remontan a Constantino, excepto quizás en forma de semilla, pero fueron adoptadas lentamente a lo largo de muchos años a medida que varios papas emitieron decretos. En muchos casos, las doctrinas ni siquiera se basan en las Escrituras, sino en un documento de la iglesia. La mayoría de los católicos romanos se consideran cristianos y no son conscientes de las diferencias entre sus creencias y la Biblia. Lamentablemente, la Iglesia Católica Romana ha fomentado esa ignorancia al no permitir el estudio personal de la Biblia y hacer que la gente dependa de los sacerdotes para poder entender la Biblia.

English



Retornar a la página inicial de Español

¿Qué es el catolicismo romano?
Suscríbete a la

Pregunta de la Semana

Comparte esta página: Facebook icon Twitter icon Pinterest icon Email icon
© Copyright Got Questions Ministries