settings icon
share icon
Pregunta

¿Qué hace que la vida humana sea valiosa?

Respuesta


Dios ha apartado la vida humana de todas las demás formas de vida. Los seres humanos son los únicos seres creados a imagen de Dios: "Entonces Dios dijo: "Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen, para que sean como nosotros. Ellos reinarán sobre los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, todos los animales salvajes de la tierra y los animales pequeños que corren por el suelo". Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó" (Génesis 1:26-27, NTV).

Desde el principio, Dios atribuyó un valor preeminente a la humanidad. La creación del hombre y la mujer fue el gran final de Sus magistrales obras creativas en el jardín del Edén. La Biblia dice que Dios "sopló aliento de vida en la nariz del hombre, y el hombre se convirtió en un ser viviente" (Génesis 2:7, NTV). La humanidad cobró vida gracias al aliento divino de Dios. La vida humana es valiosa porque es un regalo de Dios (Salmo 139:13; Hechos 17:28).

Los seres humanos, tanto hombres como mujeres, fueron creados a imagen de Dios (Génesis 1:27; 5:1-3; 9:6; Santiago 3:9). "A nuestra imagen, para que sean como nosotros", dice Génesis 1:26 (NTV). La vida humana es incalculablemente valiosa porque es una representación única de Dios. Las personas no evolucionaron a partir de otras formas de vida inferiores. Fuimos creados por Dios y para Él, para representarlo en esta tierra (Colosenses 1:16).

Los seres humanos también fueron creados para gobernar sobre todas las demás criaturas. Dios es el soberano gobernante de toda la creación, pero delegó la autoridad y la responsabilidad a los seres humanos para que gobernaran sobre los animales y cuidaran de ellos (Génesis 1:26, 28; 2:19; Salmo 8:6-8; Santiago 3:7). Como seres humanos, tenemos la gran bendición y el privilegio de ejercer la mayordomía sobre la tierra (Génesis 1:29; 9:1-3; Daniel 2:38; Hebreos 2:8).

Debido a que la vida humana representa la vida de Dios, el asesinato es un ataque contra Dios. Dios le dijo a Noé: "pediré cuenta; de cada hombre pediré cuenta de la vida de un ser humano" (Génesis 9:5-6). La vida humana es tan sagrada para Dios que requiere la pena máxima si se viola (Levítico 24:17; Salmo 49:7-9).

Lo que realmente hace que la vida humana sea tan valiosa es el propósito para el que Dios la creó. Fuimos hechos para tener comunión con Dios, diseñados personalmente para tener una relación cercana con Él como Su posesión especial (1 Pedro 2:9). Fuimos creados para adorar a Dios. Darle placer y gloria es nuestro propósito supremo (Salmo 29:1-2; 1 Corintios 10:31; Efesios 1:3-6; Filipenses 2:9-11; 1 Pedro 2:5; Apocalipsis 5:13-14; 21:1-22:5).

Los seres humanos son los únicos que necesitan múltiples niveles de relaciones (ver Génesis 2:18-25). Somos seres sociales con una necesidad inherente de compañerismo. En el Edén, nuestra relación principal era con Dios (ver Génesis 3:8, que implica el compañerismo de Adán y Eva con Dios). Parte de haber sido creados a imagen de Dios es tener la libertad de tomar decisiones (ver Deuteronomio 30:19-20). Aunque Adán y Eva eran justos por naturaleza, decidieron rebelarse contra Dios. Su trágica rebelión, conocida como la caída, provocó que el pecado entrara en el mundo, empañando la imagen de Dios en Adán y Eva y en todos sus descendientes (Romanos 5:12). El resultado fue un profundo cambio en la relación de la humanidad con Dios y con los demás (ver Génesis 4; 6:5; Romanos 5:12). La vida humana pasó a caracterizarse por la esclavitud al pecado y a la muerte (Hebreos 2:14-15), la lucha contra los poderes de las tinieblas (Efesios 6:12), la debilidad y los problemas (Isaías 40:6; Job 14:1) y la inclinación hacia el mal en la mente y el corazón (Génesis 8:21; Salmo 51:5).

Afortunadamente, Dios, en Su gracia, no nos dejó morir, sino que nos proporcionó la redención. Dios valora la vida humana tan profundamente que puso en marcha un plan de salvación, enviando a Su único Hijo para que fuera nuestro Salvador (1 Juan 4:9; Juan 3:16). Él hizo lo que nosotros no podíamos hacer por nosotros mismos (Efesios 2:8-9; 2 Timoteo 1:9; Tito 3:5). Pagó el precio de la redención con la preciosa sangre de Su Hijo para comprar a Su propio pueblo, que es "elegido y precioso" para Él (1 Pedro 2:4; ver también 1 Pedro 1:18-19; Salmo 49:7-8; Apocalipsis 5:9).

Jesús es la representación perfecta de la imagen de Dios (Hebreos 1:3; 2 Corintios 4:4). Si ponemos nuestra fe y confianza en Él y en Su sacrificio en la cruz, nacemos de nuevo como nuevas criaturas en Cristo (Efesios 2:4-9; 1 Timoteo 1:14; Tito 3:5; 2 Corintios 5:17). A través de nuestra unión con Jesús, nos vamos transformando gradualmente a la imagen de Dios mediante la obra santificadora del Espíritu Santo que mora en nosotros (Romanos 8:9-17; 2 Corintios 3:18; Colosenses 3:10). El Espíritu de Dios nos transforma en la persona para la que fuimos creados en Cristo Jesús: una vida humana que es preciosa y sumamente valiosa a los ojos de Dios (Mateo 6:25-34; 10:31; Lucas 12:4-7; 1 Pedro 2:4).

English



Retornar a la página inicial de Español

¿Qué hace que la vida humana sea valiosa?
Suscríbete a la

Pregunta de la Semana

Comparte esta página: Facebook icon Twitter icon Pinterest icon YouTube icon Email icon
© Copyright Got Questions Ministries