Pregunta
¿Quién es el "hijo del infierno" mencionado en Mateo 23:15?
Respuesta
En Mateo 23:13–36, Jesús lanza una serie de condenas contra los escribas y los fariseos. Estos siete "ayes" están dirigidos a la hipocresía de estos hombres, quienes se encontraban entre los líderes religiosos judíos más influyentes de su época. Jesús destaca el entusiasmo con el que persiguen su causa: "¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas, que recorren el mar y la tierra para hacer un prosélito, y cuando llega a serlo, lo hacen hijo del infierno dos veces más que ustedes!" (Mateo 23:15).
Un prosélito es un nuevo converso a una causa; en el contexto de Mateo 15, un gentil que se ha convertido al judaísmo y a la fe en el Dios de Israel. Se suponía que estos escribas y fariseos eran guardianes y guías a quienes se les había confiado el bienestar espiritual del pueblo de Dios. Pero, en cambio, debido a su hipocresía, estaban alejando a las personas del reino de Dios. Los fariseos estaban ganando almas para un sistema de legalismo y justicia propia, y el juicio del Señor estaba sobre ellos. Jesús menciona su celo extremo, atravesando tierra y mar para hacer un solo converso, pero condena el resultado final: el converso es "hijo del infierno" dos veces más que ellos.
La palabra traducida como "hijo" (huion en griego) en Mateo 23:15 puede referirse a un vástago o descendiente masculino, ya sea en sentido literal o figurado. La palabra griega traducida como "infierno" es guéenna, a menudo transcrita al español como "Gehena". De origen hebreo, este término se refiere al "Valle de Hinom", un lugar a las afueras de Jerusalén asociado con la idolatría en el Antiguo Testamento (ver 2 Crónicas 28:3). En la época del Nuevo Testamento, este valle se utilizaba para quemar basura. Con el tiempo, Gehena pasó a simbolizar el lugar de la ira de Dios y el castigo eterno para los malvados.
Un hijo del infierno es alguien destinado a la ruina espiritual o a la condenación. En el contexto de Mateo 23:15, Jesús acusa a los fariseos y a los maestros de la ley de hacer que sus conversos sean aún más merecedores del juicio que ellos mismos. Al imitar el comportamiento hipócrita de sus líderes, los nuevos conversos superan con creces la hipocresía y la maldad de sus maestros. Por consiguiente, se enfrentan a una sentencia doblemente severa.
En lugar de presentar a sus conversos al Dios verdadero y vivo, los fariseos estaban condenando sus almas a través de un sistema muerto de legalismo. La Biblia enseña que la justificación no se puede lograr mediante las obras de la ley, sino solo a través de la fe en Jesucristo. Intentar ser justificado por seguir la ley coloca a la persona bajo una maldición (Romanos 3:20; Gálatas 2:16; 3:10–11). Los creyentes han sido liberados del antiguo sistema legal y ahora sirven en la "nueva manera del Espíritu" en lugar del "arcaísmo de la letra" (Romanos 7:6).
"Hijo del infierno" es comparable a "camada de víboras" o "hijos de vuestro padre el diablo", términos que Jesús aplicó a los fariseos en otras ocasiones (ver Mateo 3:7; 12:34; 23:33; Juan 8:44, NTV). Un hijo del infierno es una persona que rechaza el camino de salvación de Dios y hace alarde de su propia justicia. Rechaza la fe en Cristo y se aferra a una forma superficial de fingimiento religioso que carece de auténtico poder espiritual (ver 2 Timoteo 3:5; Santiago 1:26–27). Jesús observa que los conversos a tal sistema suelen mostrar más celo que sus líderes. El converso podría pensar que está sirviendo a Dios y encaminándose hacia el cielo, pero, en cambio, está obedeciendo a Satanás y encaminándose al infierno.
En Mateo 23:15, "hijo del infierno" se refiere tanto al líder religioso hipócrita como a su converso. Cuando "un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo" (Mateo 15:14). Al seguir las enseñanzas y estilos de vida equivocados de sus líderes, el converso se convierte en "hijo del infierno dos veces más", lo que significa que está aún más lejos de Dios, más corrupto, hipócrita y espiritualmente perdido que sus maestros. Dios quería que los líderes de Israel sirvieran como sus embajadores para llevar a otros hacia Él; al fallar en su responsabilidad, guiaron al pueblo hacia la rebelión y la ruina espiritual. Jesús utiliza un lenguaje contundente para enfatizar la gravedad de engañar a otros en asuntos de fe.
English
¿Quién es el "hijo del infierno" mencionado en Mateo 23:15?
