Pregunta

¿La resurrección es espiritual o física?

Respuesta
La resurrección futura es una creencia fundamental del cristianismo. Para el creyente, la resurrección no es una continuación de nuestras vidas actuales, sino una transición a la eternidad con Dios en el cielo. Según la Biblia, la resurrección será física.

La resurrección física de los creyentes se menciona en los Evangelios y en las Epístolas Paulinas. En 1 Corintios 15 se encuentra una clara afirmación de la resurrección física. Pablo escribe sobre la futura resurrección de los muertos, estableciendo un paralelismo con la resurrección de Cristo. En 1 Corintios 15:42-44, dice lo siguiente:

Cuando morimos, nuestros cuerpos terrenales son plantados en la tierra, pero serán resucitados para que vivan por siempre. Nuestros cuerpos son enterrados en deshonra, pero serán resucitados en gloria. Son enterrados en debilidad, pero serán resucitados en fuerza. Son enterrados como cuerpos humanos naturales, pero serán resucitados como cuerpos espirituales. Pues, así como hay cuerpos naturales, también hay cuerpos espirituales. (NTV)

Pablo explica que los creyentes serán resucitados de entre los muertos con "cuerpos espirituales", en contraste con los "cuerpos naturales" que habían muerto. Esto no significa que tendrán cuerpos inmateriales, sino que sus cuerpos serán imperecederos y glorificados, a diferencia de sus cuerpos actuales.

La resurrección de Cristo es un prototipo de nuestra propia resurrección. Tras Su crucifixión, Jesús resucitó físicamente de entre los muertos. Los evangelistas registran numerosas apariciones posteriores a la resurrección en las que Jesús interactuó físicamente con Sus discípulos. Por ejemplo, en Lucas 24:39, Jesús invita a Sus discípulos a ver Su cuerpo y tocarlo: "Miren Mis manos y Mis pies, que Yo mismo soy; tóquenme y vean, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como ustedes ven que Yo tengo". Jesús no era un espíritu sin cuerpo; Su cuerpo era ahora inmune a la muerte y la descomposición de la carne mortal (ver 1 Corintios 15:1-19, 50-58). Jesús resucitó físicamente de la tumba, y nosotros experimentaremos el mismo tipo de resurrección (Romanos 6:5; Filipenses 3:21).

En Romanos 8:11, Pablo escribe: "Pero si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en ustedes, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de Su Espíritu que habita en ustedes". La morada del Espíritu Santo es tanto una realidad presente como una promesa de resurrección física para los creyentes.

La resurrección física de los creyentes nos da esperanza, asegurándonos que la muerte no es el fin de la vida, sino una transición a un estado de existencia más glorioso. En 1 Tesalonicenses 4:16-17, Pablo describe la resurrección futura: "Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre". Tanto los vivos como los muertos se unirán a Dios en la felicidad celestial.

Esperamos con ansias el día en que nuestros cuerpos perecederos se vuelvan imperecederos, nuestros cuerpos deshonrosos se vuelvan gloriosos y nuestros cuerpos débiles se vuelvan poderosos. Seremos completamente nuevos y aptos para la eternidad.