Pregunta

¿Qué significa que han venido muchos anticristos (1 Juan 2:18)?

Respuesta
En 1 Juan 2:18, el apóstol dice: "Hijitos, es la última hora, y así como oyeron que el anticristo viene, también ahora han surgido muchos anticristos. Por eso sabemos que es la última hora". Los estudiosos de la profecía bíblica hablan frecuentemente del Anticristo, pero aquí Juan habla de "muchos anticristos" que ya están en el mundo.

Cada declaración en 1 Juan responde a una necesidad espiritual de la iglesia. La epístola fue escrita para corregir problemas doctrinales y de conducta entre los creyentes. Así, 1 Juan 2:3 enseña que podemos saber que conocemos a Cristo si guardamos Sus mandamientos. Los versículos 7–11 instruyen que conocer a Dios implica amar a los hermanos. En los versículos 12–17, Juan advierte que amar al mundo extingue el amor por Dios y por Su Palabra. Los "anticristos" ya estaban presentes (v. 18), pero los creyentes "tienen la unción del Santo" (v. 20), lo que les permite discernir entre la verdad y el error. La manera de mantenerse en la verdad es dejar que lo que "oyeron desde el principio"—la Palabra revelada—permanezca en ellos (v. 24).

El nombre bíblico más común para el futuro gobernante mundial es la bestia (Apocalipsis 11:7; 13:1–4, 11–12, 14–15, 17–18; 14:9, 11; 15:2; 16:2, 10, 13; 17:3, 7–8, 11–13, 16–17; 19:19–20; 20:4, 10). El único versículo que llama a este gobernante "anticristo" es 1 Juan 2:22. A lo largo de la historia de la iglesia, el término Anticristo se ha usado frecuentemente para referirse a la bestia.

La Biblia enseña que un individuo, el Anticristo—la bestia del Apocalipsis—dirigirá un último imperio gentil. En su ascenso al poder, sucederá a una confederación de diez reinos (Daniel 7:24), representados por los diez cuernos de la bestia (Apocalipsis 13:1). Habrá derribado a tres de esos reinos (Daniel 7:8, 24). Los nombres blasfemos en las cabezas de la bestia (Apocalipsis 13:1) parecen reflejar la práctica de gobernantes que reclamaban divinidad. Cualquier persona que afirme ser Dios incurre en blasfemia.

Cuando Juan escribió, ya habían surgido muchos "anticristos". Un "anticristo", en este contexto, es cualquiera que reclame la posición o autoridad de Cristo, o que se oponga al Señor y a Su obra. Estos anticristos menores son precursores del Anticristo final. Están en oposición directa a Dios y a Su Palabra. Algunos incluso pretenden ser el Mesías (como la bestia del mar en Apocalipsis 13:1–10, 15). Todos ellos son engañadores cuya meta es desviar a las personas. Jesús advirtió sobre tales impostores: "Porque muchos vendrán en Mi nombre, diciendo: "Yo soy el Cristo", y engañarán a muchos" (Mateo 24:5). Finalmente, la misión engañosa de estos anticristos culminará en una sola persona: el Anticristo, la bestia del Apocalipsis.

A pesar de la presencia de "muchos anticristos", los creyentes tienen una defensa sobrenatural contra sus engaños. Matthew Henry comenta: "Los verdaderos cristianos son ungidos… con gracia, con dones y privilegios espirituales por el Espíritu Santo de gracia. Las mentiras más grandes y dañinas que el padre de mentira esparce por el mundo suelen ser falsedades referentes a la persona de Cristo. Solo la unción del Santo puede preservarnos de tales engaños". Esa unción permite a los creyentes discernir la verdad y permanecer firmes.