Pregunta

¿Qué es el Domingo de la Trinidad?

Respuesta
El Domingo de la Trinidad es el primer domingo después de Pentecostés en honor a la Santísima Trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Aunque la palabra "trinidad" no aparece en las Escrituras, se enseña en Mateo 28:18-20 y 2 Corintios 13:14 (y en muchos otros pasajes bíblicos). El concepto de la trinidad nunca puede entenderse o racionalizarse por completo, pero se enseña claramente en las Escrituras. La comprensión de toda la doctrina bíblica se basa en la fe que proviene de la obra del Espíritu Santo; por lo tanto, es apropiado que este misterio se celebre el primer domingo después de Pentecostés, cuando se produjo por primera vez el derramamiento del Espíritu Santo.

En el Domingo de la Trinidad, la Iglesia cristiana medita con gozo y acción de gracias lo que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo han hecho para lograr la salvación de la humanidad pecadora. Se recuerda cómo deben responder los cristianos al amor que Dios nos ha mostrado, alabándole y dándole gloria. Recordamos al Padre como nuestro Creador, al Hijo como nuestro Salvador y al Espíritu Santo como nuestro Consolador. Las lecturas bíblicas para la ceremonia del Domingo de la Trinidad pueden incluir el Salmo 8, que comienza y termina con "¡Oh Señor, Señor nuestro, cuán glorioso es Tu nombre en toda la tierra". Segunda carta a los Corintios 13:11-13 exhorta a los creyentes a aspirar a la perfección y a vivir en paz, y termina con la oración de que la gracia de Cristo Jesús, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo estén con todos, incluyendo de nuevo el mandato que Jesús dejó a los creyentes en Mateo 28:16-20.

En la actualidad, el Domingo de la Trinidad tiene como objetivo explicar, en la medida de lo posible, los indicios que se encuentran en las Escrituras para guiarnos hacia una comprensión más completa de nuestro Dios trino. El Padre es Dios desde el principio (Juan 1:1); Jesús se reveló a sí mismo como igual al Padre en Juan 10:30: "Yo y el Padre somos uno". Juntos enviaron al Espíritu Santo (Juan 14:26). "Vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mateo 28:19).