Pregunta
¿Qué son los Evangelios de Rossano?
Respuesta
Los Evangelios de Rossano son el manuscrito ilustrado más antiguo que se conoce de los Evangelios. El documento data del siglo VI y se conserva en la ciudad de Rossano, en el sur de Italia. El manuscrito fue producido durante el período bizantino temprano, posiblemente en el contexto de las campañas de Justiniano para restaurar el control imperial sobre Italia. Los Evangelios de Rossano también reciben el nombre de Codex Purpureus Rossanensis, debido al característico color púrpura tirio intenso de las hojas del códice.
Los Evangelios de Rossano están incompletos, ya que gran parte del texto original se ha perdido con el tiempo. De las aproximadamente 400 hojas de pergamino originales, solo se conservan 188. El contenido preservado incluye los prefacios con las tablas de los cánones eusebianos y la carta de Eusebio a Carpiano, además del Evangelio de Mateo completo y la mayor parte del de Marcos. Sin embargo, existe una laguna en el lugar donde el Textus Receptus sitúa Marcos 16:14–20. Los especialistas creen que originalmente existió un volumen complementario que contenía los Evangelios de Lucas y Juan.
Una de las características más distintivas de los Evangelios de Rossano son sus brillantes ilustraciones. Las escenas de la vida de Cristo y de los apóstoles están dispuestas en dos niveles horizontales por página. Debajo de estas escenas aparecen retratos en miniatura de profetas del Antiguo Testamento. Entre las ilustraciones conservadas se encuentran Marcos escribiendo en un pergamino, la resurrección de Lázaro, la purificación del templo y Jesús compareciendo ante Pilato.
El texto de los Evangelios de Rossano está organizado en dos columnas, con veinte líneas por página, y fue escrito en tinta de plata. Las páginas están hechas de vitela, preparada a partir de piel de becerro. El códice es de gran tamaño, con medidas aproximadas de 31 × 26 cm, lo que refuerza su carácter ceremonial y artístico.
El origen exacto de los Evangelios de Rossano es desconocido. Aunque el manuscrito data del siglo VI, los eruditos no están completamente seguros de su lugar de producción. La historiadora del arte Kathleen Maxwell sugiere Constantinopla como posible lugar de origen (Smarthistory Guide to Byzantine Art, cap. 28, Biblioteca Británica, 2021). El manuscrito fue redescubierto en 1879 por los estudiosos Oskar von Gebhardt y Adolf Harnack. El 9 de octubre de 2015, la UNESCO incluyó el Codex Purpureus Rossanensis en su Registro de la Memoria del Mundo.
La riqueza visual y la calidad artística de los Evangelios de Rossano reflejan la profunda devoción religiosa y el alto nivel cultural de los creadores bizantinos. Este códice no solo es un testigo temprano del texto de los Evangelios, sino también una obra maestra del arte cristiano antiguo.
Los Evangelios de Rossano están incompletos, ya que gran parte del texto original se ha perdido con el tiempo. De las aproximadamente 400 hojas de pergamino originales, solo se conservan 188. El contenido preservado incluye los prefacios con las tablas de los cánones eusebianos y la carta de Eusebio a Carpiano, además del Evangelio de Mateo completo y la mayor parte del de Marcos. Sin embargo, existe una laguna en el lugar donde el Textus Receptus sitúa Marcos 16:14–20. Los especialistas creen que originalmente existió un volumen complementario que contenía los Evangelios de Lucas y Juan.
Una de las características más distintivas de los Evangelios de Rossano son sus brillantes ilustraciones. Las escenas de la vida de Cristo y de los apóstoles están dispuestas en dos niveles horizontales por página. Debajo de estas escenas aparecen retratos en miniatura de profetas del Antiguo Testamento. Entre las ilustraciones conservadas se encuentran Marcos escribiendo en un pergamino, la resurrección de Lázaro, la purificación del templo y Jesús compareciendo ante Pilato.
El texto de los Evangelios de Rossano está organizado en dos columnas, con veinte líneas por página, y fue escrito en tinta de plata. Las páginas están hechas de vitela, preparada a partir de piel de becerro. El códice es de gran tamaño, con medidas aproximadas de 31 × 26 cm, lo que refuerza su carácter ceremonial y artístico.
El origen exacto de los Evangelios de Rossano es desconocido. Aunque el manuscrito data del siglo VI, los eruditos no están completamente seguros de su lugar de producción. La historiadora del arte Kathleen Maxwell sugiere Constantinopla como posible lugar de origen (Smarthistory Guide to Byzantine Art, cap. 28, Biblioteca Británica, 2021). El manuscrito fue redescubierto en 1879 por los estudiosos Oskar von Gebhardt y Adolf Harnack. El 9 de octubre de 2015, la UNESCO incluyó el Codex Purpureus Rossanensis en su Registro de la Memoria del Mundo.
La riqueza visual y la calidad artística de los Evangelios de Rossano reflejan la profunda devoción religiosa y el alto nivel cultural de los creadores bizantinos. Este códice no solo es un testigo temprano del texto de los Evangelios, sino también una obra maestra del arte cristiano antiguo.