Pregunta
¿Qué significa "mejor resurrección" en Hebreos 11:35?
Respuesta
Los cristianos suelen llamar a Hebreos 11 el "Panteón de la fe", ya que presenta a creyentes del Antiguo Testamento que demostraron una gran fe en Dios. El final del pasaje ofrece ejemplos de personas que soportaron un profundo sufrimiento con una fortaleza espiritual extraordinaria: "Las mujeres recibieron a sus muertos mediante la resurrección. Otros fueron torturados, no aceptando su liberación a fin de obtener una mejor resurrección" (Hebreos 11:35). La frase "una mejor resurrección" significa que Dios devolverá la vida a las personas fieles para que vivan para siempre con Él
Hebreos 11:35 se refiere a mujeres del Antiguo Testamento que, por medio de la fe, vieron cómo sus seres queridos volvían a la vida, como la viuda de Sarepta (1 Reyes 17:8–24) y la mujer sunamita (2 Reyes 4:8–37). A continuación, el enfoque del versículo se desplaza hacia otras personas que soportaron torturas extremas, humillaciones y persecución en lugar de buscar el escape. Este tipo de resistencia requiere una fortaleza interior que proviene de la fe en Cristo. El objetivo de esa fe perseverante era obtener una "mejor resurrección".
El adjetivo griego traducido como "mejor" en Hebreos 11:35 significa "superior a otro (de la misma clase o tipo) en excelencia, calidad, durabilidad o idoneidad". Una mejor resurrección en este contexto se refiere a la resurrección definitiva a la vida eterna que Dios prometió (Juan 11:25–26). A diferencia de la resurrección del hijo de la viuda y del hijo de la sunamita, llevadas a cabo por Elías y Eliseo, que fueron restauraciones temporales a la vida terrenal, esta mejor resurrección promete algo más permanente y duradero. Incluso las personas a quienes Jesús devolvió milagrosamente a la vida acabaron muriendo (Lucas 7:11–17; Lucas 8:40–56; Marcos 5:21–43; Juan 11:1–44).
Los creyentes de hoy pueden encontrar gran consuelo y aliento en los grandes héroes de la fe, quienes, a pesar de haber sido torturados, se negaron a aceptar un alivio o una liberación temporal. En lugar de apartarse de Dios y ser liberados, pusieron su esperanza en una resurrección que es fundamentalmente diferente de la resurrección terrenal de entre los muertos. "Todas estas personas murieron aún creyendo lo que Dios les había prometido. Y aunque no recibieron lo prometido, lo vieron desde lejos y lo aceptaron con gusto" (Hebreos 11:13, NTV). Estos santos torturados esperaban una promesa futura —una mejor resurrección— en la que Dios resucitará a todos los creyentes a la vida eterna, para que nunca más mueran (Hebreos 11:39–40).
La fe en Dios no garantiza el consuelo en esta vida temporal. Sin embargo, sí ofrece una recompensa abundante en la única vida que realmente importa: la vida eterna (Mateo 25:14–30; Romanos 8:17–18; 1 Corintios 9:24–25; Colosenses 3:23–24).
No todos los creyentes llenos de fe experimentan hoy en día una liberación milagrosa. Al igual que los de Hebreos 11, muchos soportan el sufrimiento, la tortura y la muerte (Hechos 14:22; Juan 16:33; Filipenses 1:29; 2 Timoteo 3:12; 1 Pedro 2:21; 4:12–13; Santiago 1:2–4). A lo largo de nuestras vidas, debemos recurrir a la fuerza interior que proviene de la fe en Cristo y elegir soportar el sufrimiento o incluso el martirio. En lugar de aceptar un alivio o una liberación temporal, debemos confiar en que Dios nos recompensará con una resurrección mayor, eterna y mejor. Como nos recuerda Pablo: "Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades!" (2 Corintios 4:17, NTV).
Una mejor resurrección pone de relieve la esperanza que los cristianos tienen en la vida más allá de la muerte, donde los creyentes recibirán su justicia y recompensa definitivas (Colosenses 3:1–4; 1 Corintios 15:20–22; 1 Pedro 1:3; 1 Tesalonicenses 4:14). Hace hincapié en la fe en las promesas de Dios, incluso ante el sufrimiento o la muerte, y apunta a la resurrección de todos los creyentes nacidos de nuevo al final de los tiempos.
Una mejor resurrección habla de la vida eterna con Dios: una resurrección muy superior a cualquier retorno temporal a la vida física, porque es eterna y la recompensa definitiva por la fidelidad. El apóstol Pablo describió esta mejor resurrección de la siguiente manera: "Lo mismo sucede con la resurrección de los muertos. Cuando morimos, nuestros cuerpos terrenales son plantados en la tierra, pero serán resucitados para que vivan por siempre. Nuestros cuerpos son enterrados en deshonra, pero serán resucitados en gloria. Son enterrados en debilidad, pero serán resucitados en fuerza. Son enterrados como cuerpos humanos naturales, pero serán resucitados como cuerpos espirituales. Pues, así como hay cuerpos naturales, también hay cuerpos espirituales" (1 Corintios 15:42–44, NTV; ver también Apocalipsis 20:4–6; 1 Corintios 15:50–54; 2 Corintios 5:1–4).
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¿Qué significa "mejor resurrección" en Hebreos 11:35?
