Pregunta

¿Qué significa que quien se casa con una mujer divorciada comete adulterio (Mateo 5:32)?

Respuesta
En Mateo 5:32, Jesús dice: "Pero Yo les digo que todo el que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de infidelidad, la hace cometer adulterio; y cualquiera que se casa con una mujer divorciada, comete adulterio". Estas palabras forman parte del Sermón del Monte, donde Jesús intensifica la ley al dirigirse no solo a las acciones externas, sino también a las motivaciones del corazón. Para entender Su enseñanza, debemos considerar el contexto bíblico del matrimonio, el divorcio y el adulterio.

En primer lugar, Jesús afirma la santidad y permanencia del matrimonio. En Mateo 19:6 declara: "Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe". El matrimonio es un pacto ante Dios, no un mero acuerdo humano. Por eso, romperlo mediante el divorcio es algo serio. En Mateo 5:32, Jesús introduce lo que se conoce como la "cláusula de excepción": "excepto en caso de inmoralidad sexual" (NVI). La palabra griega porneia abarca diversas formas de conducta sexual ilícita. Jesús enseña que la inmoralidad sexual es la única causa legítima para disolver un matrimonio porque destruye la unión de una sola carne establecida por Dios (Génesis 2:24).

Cuando Jesús afirma que "cualquiera que se casa con una mujer divorciada, comete adulterio", se refiere a los casos en los que el divorcio ocurrió sin una causa bíblica. En tales situaciones, el vínculo matrimonial original aún se considera vigente delante de Dios. Por eso, volver a casarse después de un divorcio no bíblico implica entrar en una relación que Dios no reconoce como legítima, y por lo tanto se considera adulterio. Esta enseñanza concuerda con Mateo 19:9: "Yo les digo que cualquiera que se divorcie de su mujer, salvo por infidelidad, y se case con otra, comete adulterio".

Jesús no condena todas las segundas nupcias, sino únicamente las que siguen a un divorcio no bíblico. La gravedad de Su enseñanza radica en que Dios tiene en alta estima el matrimonio, y disolverlo sin causa legítima viola Su diseño. En tiempos de Jesús, los fariseos permitían el divorcio por casi cualquier motivo (Mateo 19:3). Jesús corrige esta permisividad recordando la intención original de Dios para el matrimonio.

La enseñanza de Jesús llama a tomar el matrimonio con profunda seriedad. Los creyentes deben esforzarse por mantener la fidelidad del pacto matrimonial y buscar la reconciliación cuando sea posible. Al mismo tiempo, Jesús aclara que, en casos de inmoralidad sexual, la parte inocente no está obligada y es libre de casarse otra vez; ese nuevo matrimonio no es considerado adulterio.

En resumen, Mateo 5:32 enseña que el matrimonio es un pacto sagrado, y que el divorcio solo es permisible en casos de inmoralidad sexual. Volver a casarse después de un divorcio no bíblico constituye adulterio porque el vínculo original permanece válido ante Dios. Esta enseñanza subraya la importancia de la pureza, la fidelidad y el respeto por el diseño divino del matrimonio.