Pregunta

¿Cuáles son algunos ejemplos de personificación en la Biblia?

Respuesta
La personificación es un recurso literario que asigna rasgos humanos a plantas, animales, objetos inanimados, conceptos abstractos y seres impersonales. Un escritor u orador que utiliza la personificación tratará algo no humano como si fuera una persona con cualidades humanas, rasgos físicos y emociones. Esta técnica, también llamada prosopopeya, se ha empleado universalmente en todas las épocas de la expresión literaria. La Biblia contiene innumerables ejemplos de personificación.

Los escritores de las Escrituras utilizaron la personificación para ilustrar, añadir significado, establecer conexiones y explicar mejor temas complejos e ideas intangibles. Por ejemplo, al otorgar cualidades humanas a la sabiduría y la necedad, el autor de Proverbios lleva al lector a elegir entre dos caminos, uno que conduce a una vida abundante y otro que termina en la calamidad.

A lo largo de la poesía bíblica, la personificación retrata a las fuerzas de la naturaleza vistiendo ropas, cantando, gritando, regocijándose, hablando y revelando conocimientos:

• "Los prados se visten con rebaños de ovejas, y los valles están alfombrados con grano. ¡Todos gritan y cantan de alegría!" (Salmo 65:13, NTV).

• "Los cielos proclaman la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de Sus manos. Un día transmite el mensaje al otro día, y una noche a la otra noche revela sabiduría" (Salmo 19:1-2).

• "Los torrentes han alzado su voz" (Salmo 93:3).

• "Alégrense los cielos y regocíjese la tierra; ruja el mar y cuanto contiene; gócese el campo y todo lo que en él hay. Entonces todos los árboles del bosque cantarán con gozo" (Salmo 96:11-12).

La personificación describe partes del cuerpo como los labios, la boca y la lengua como si caminaran, se pavoneasen, se jactasen, prendiesen fuego y fuesen incansables:

• "Los labios del necio provocan riña, y su boca llama a los golpes" (Proverbios 18:6).

• "Contra el cielo han puesto su boca, y su lengua se pasea por la tierra" (Salmo 73:9).

• "Así también la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo, se jacta de grandes cosas... También la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad... contamina todo el cuerpo, es encendida por el infierno e inflama el curso de nuestra vida... Es un mal turbulento y lleno de veneno mortal" (Santiago 3:5-8).

La personificación permite que conceptos abstractos como la destrucción y la muerte "hablen", que el pecado "se agache" y "dé a luz", y que el deseo "conciba":

• "El Abadón y la muerte dicen: "Con nuestros oídos hemos oído su fama": (Job 28:22).

• "El pecado yace a la puerta y te codicia, pero tú debes dominarlo" (Génesis 4:7).

• "Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte" (Santiago 1:15).

Mediante la personificación, las virtudes como el amor, la fe, la justicia, la paz y la sabiduría cobran vida:

• "La misericordia y la verdad se han encontrado, la justicia y la paz se han besado" (Salmo 85:10).

• "La sabiduría clama en la calle, en las plazas alza su voz; clama en las esquinas de las calles concurridas; a la entrada de las puertas de la ciudad pronuncia sus discursos" (Proverbios 1:20-21).

Los objetos inanimados adquieren características humanas con las que se puede identificar a través de la personificación:

• "El vino es provocador, la bebida fuerte alborotadora, y cualquiera que con ellos se embriaga no es sabio" (Proverbios 20:1).

• "Tu vara y Tu cayado me infunden aliento" (Salmo 23:4).

Cuando se personifican las emociones, el efecto es un mayor impacto emotivo:

• "Anhela mi alma, y aun desea con ansias los atrios del Señor; mi corazón y mi carne cantan con gozo al Dios vivo" (Salmo 84:2).

• "El llanto puede durar toda la noche, pero a la mañana vendrá el grito de alegría" (Salmo 30:5).

• "Gozo y alegría alcanzarán, y huirán la tristeza y el gemido" (Isaías 35:10).

La personificación colectiva en la Biblia destaca la relación de Dios con diferentes grupos de personas. Las "naciones se rebelan" contra el ungido del Señor (Salmo 2:1-2), Jerusalén está desierta y sola "como una viuda" (Lamentaciones 1:1), y "Sion extiende sus manos" en su sufrimiento (Lamentaciones 1:17).

Estos ejemplos solo rozan la superficie de la variedad de cosas personificadas en la Biblia. La personificación es un recurso literario muy eficaz que convierte ideas abstractas en imágenes vívidamente concretas. Una enfermedad se vuelve más personal y aterradora cuando se personifica como "la enfermedad que acecha en la oscuridad" (Salmo 91:6, NTV). La sangre que "clama a Mí desde la tierra" describe una escena de asesinato más inquietante (Génesis 4:10). Todo lo que se personifica se convierte en una persona en su imaginación, dando un rostro, un sentimiento y una voz a la infinita variedad de experiencias de la vida.