Pregunta
¿Qué es una iglesia integrada en la familia y tiene fundamento bíblico?
Respuesta
Una Iglesia Integrada en la Familia (FIC, por sus siglas en inglés) es una comunidad eclesial en la que las familias participan conjuntamente en la adoración dominical, en lugar de que los niños o adolescentes concurran a una escuela dominical, iglesia infantil o grupo juvenil aparte de sus padres.
El movimiento hacia las iglesias integradas en la familia comenzó con la convicción de que los servicios dominicales contribuían a la separación de las familias, ya fragmentadas por los horarios escolares y laborales. En un esfuerzo por reunir a la familia durante algunas de las horas más importantes de la semana, se volvió a incorporar a los niños al servicio junto con sus padres.
El fundamento bíblico de este concepto se encuentra en Deuteronomio 31:12-13 y Josué 8:34-35. En estos pasajes, los niños formaban parte de la "asamblea reunida del pueblo de Dios". La presencia de niños en las iglesias del siglo I también se da a entender en el mensaje directo de Pablo a los niños en Efesios 6:1-3.
Algunas iglesias familiares programan servicios especiales para grupos de edad o intereses específicos en otros momentos de la semana. Otras iglesias solo ofrecen servicios integrados para toda la familia.
El Centro Nacional para Iglesias Integradas en la Familia (NCFIC) representa a las iglesias que desean "unir la iglesia y el hogar". El NCFIC afirma tener 800 iglesias afiliadas. Sin embargo, no todas las iglesias que se adhieren al modelo de iglesia integrada en la familia están asociadas al NCFIC.
El NCFIC considera que los programas que dividen a las familias según la edad o el género no son bíblicos ni tienen precedente en el cristianismo histórico. Sus líderes se muestran reacios al modelo eclesiástico actual orientado a programas, pues estiman que éste debilita la estructura familiar y carece de un fundamento bíblico sólido.
El NCFIC promueve un estricto estándar de santidad. Creen que los niños deben ser educados en casa, que las mujeres no deben trabajar fuera del hogar, que las hijas deben permanecer en casa hasta el matrimonio, que el cortejo debe sustituir a las prácticas modernas de citas y que el tamaño de la familia debe ser decidido por Dios (la enseñanza "Quiverfull"). El documental Divided, realizado por el NCFIC, promueve el pensamiento integrado en la familia y advierte de los peligros del ministerio juvenil moderno.
Es necesario examinar algunos otros puntos de información bíblica e historia de la Iglesia. En Tito 2:3-5 se puede encontrar un precedente para los grupos relacionados con la edad o los intereses, que exhorta a "las ancianas […] a enseñar a las más jóvenes". El pasaje prosigue atendiendo las necesidades de los jóvenes y de los esclavos. Hechos 6:1 registra la distribución diaria a las viudas, un grupo con requerimientos específicos; dicha necesidad fue identificada en la Iglesia primitiva y se diseñó un plan concreto para atenderla.
Históricamente, Jesús y los apóstoles asistían a sinagogas segregadas. La distribución del templo segregaba a las familias, con un patio para los hombres y otro para las mujeres y los niños. Los jóvenes judíos asistían a escuelas diurnas segregadas por edades.
La iglesia primitiva atendía las necesidades de los distintos subgrupos dentro del Cuerpo de Cristo a partir de un modelo cultural que hoy en día ya no existe. Aunque para algunos puede ser un modelo al que volver, eso no es probable para la mayoría de las personas que viven en el mundo moderno. No todos pueden unirse a las filas de los educadores en el hogar, ni están llamados a hacerlo. Sin embargo, siguen tomando en serio el mandato de guiar a sus familias por caminos piadosos (Deuteronomio 6:4-7).
El reto para la iglesia actual es encontrar soluciones viables que den los resultados deseados: familias fuertes, padres comprometidos y amorosos, e hijos que amen a Dios y vivan para Él. La forma de alcanzar esos objetivos es una decisión que debe dejarse en manos de la propia unidad familiar, con la guía y la dirección de Dios.
El movimiento hacia las iglesias integradas en la familia comenzó con la convicción de que los servicios dominicales contribuían a la separación de las familias, ya fragmentadas por los horarios escolares y laborales. En un esfuerzo por reunir a la familia durante algunas de las horas más importantes de la semana, se volvió a incorporar a los niños al servicio junto con sus padres.
El fundamento bíblico de este concepto se encuentra en Deuteronomio 31:12-13 y Josué 8:34-35. En estos pasajes, los niños formaban parte de la "asamblea reunida del pueblo de Dios". La presencia de niños en las iglesias del siglo I también se da a entender en el mensaje directo de Pablo a los niños en Efesios 6:1-3.
Algunas iglesias familiares programan servicios especiales para grupos de edad o intereses específicos en otros momentos de la semana. Otras iglesias solo ofrecen servicios integrados para toda la familia.
El Centro Nacional para Iglesias Integradas en la Familia (NCFIC) representa a las iglesias que desean "unir la iglesia y el hogar". El NCFIC afirma tener 800 iglesias afiliadas. Sin embargo, no todas las iglesias que se adhieren al modelo de iglesia integrada en la familia están asociadas al NCFIC.
El NCFIC considera que los programas que dividen a las familias según la edad o el género no son bíblicos ni tienen precedente en el cristianismo histórico. Sus líderes se muestran reacios al modelo eclesiástico actual orientado a programas, pues estiman que éste debilita la estructura familiar y carece de un fundamento bíblico sólido.
El NCFIC promueve un estricto estándar de santidad. Creen que los niños deben ser educados en casa, que las mujeres no deben trabajar fuera del hogar, que las hijas deben permanecer en casa hasta el matrimonio, que el cortejo debe sustituir a las prácticas modernas de citas y que el tamaño de la familia debe ser decidido por Dios (la enseñanza "Quiverfull"). El documental Divided, realizado por el NCFIC, promueve el pensamiento integrado en la familia y advierte de los peligros del ministerio juvenil moderno.
Es necesario examinar algunos otros puntos de información bíblica e historia de la Iglesia. En Tito 2:3-5 se puede encontrar un precedente para los grupos relacionados con la edad o los intereses, que exhorta a "las ancianas […] a enseñar a las más jóvenes". El pasaje prosigue atendiendo las necesidades de los jóvenes y de los esclavos. Hechos 6:1 registra la distribución diaria a las viudas, un grupo con requerimientos específicos; dicha necesidad fue identificada en la Iglesia primitiva y se diseñó un plan concreto para atenderla.
Históricamente, Jesús y los apóstoles asistían a sinagogas segregadas. La distribución del templo segregaba a las familias, con un patio para los hombres y otro para las mujeres y los niños. Los jóvenes judíos asistían a escuelas diurnas segregadas por edades.
La iglesia primitiva atendía las necesidades de los distintos subgrupos dentro del Cuerpo de Cristo a partir de un modelo cultural que hoy en día ya no existe. Aunque para algunos puede ser un modelo al que volver, eso no es probable para la mayoría de las personas que viven en el mundo moderno. No todos pueden unirse a las filas de los educadores en el hogar, ni están llamados a hacerlo. Sin embargo, siguen tomando en serio el mandato de guiar a sus familias por caminos piadosos (Deuteronomio 6:4-7).
El reto para la iglesia actual es encontrar soluciones viables que den los resultados deseados: familias fuertes, padres comprometidos y amorosos, e hijos que amen a Dios y vivan para Él. La forma de alcanzar esos objetivos es una decisión que debe dejarse en manos de la propia unidad familiar, con la guía y la dirección de Dios.