Pregunta

¿En qué consiste "capacitar a los santos" en Efesios 4:12?

Respuesta
En Efesios 4:7-16, el apóstol Pablo enseña acerca de los dones espirituales y las diversas funciones de liderazgo en la iglesia. Pablo destaca los dones ministeriales que en realidad son personas dotadas que Jesucristo ha dado a su pueblo: "Y Él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo" (Efesios 4:11-12).

El "capacitar a los santos" en Efesios 4:12 se refiere a la preparación y el empoderamiento de todos los creyentes para el ministerio y el servicio dentro de la iglesia. Este concepto forma parte de una metáfora más amplia en la que se describe a la iglesia como el "cuerpo de Cristo", con los creyentes individuales funcionando como miembros interconectados (ver Efesios 4:15-16; Romanos 12:3-8; 1 Corintios 12:12-27).

El verbo griego katartismos, traducido como "capacitar" en Efesios 4:12, transmite la idea de hacer que alguien sea completo (perfecto y adecuado en todos los aspectos) y apto para un propósito particular. En griego clásico, la palabra también puede referirse a colocar un hueso o reparar una red, es decir, esencialmente, hacer que lo que está roto vuelva a ser útil (por ejemplo, Mateo 4:21). En otras partes del Nuevo Testamento, se utilizan formas correspondientes de este verbo para describir la restauración de la salud espiritual de alguien que ha caído (por ejemplo, Gálatas 6:1). También puede utilizarse para suplir lo que falta en la fe de un creyente (por ejemplo, 1 Tesalonicenses 3:10; Hebreos 13:21; 1 Pedro 5:10). Por lo tanto, el lenguaje de Pablo implica un proceso de reparación de la vida de las personas, uniendo y formando a los creyentes (o "los santos") para que trabajen de manera cooperativa y pacífica, mientras modelan un comportamiento semejante al de Cristo.

El capacitar a los santos es, ante todo, la tarea de los líderes eclesiásticos con dones especiales (apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros). Estos ministros tienen la responsabilidad ante Dios de "preparar al pueblo de Dios para que lleve a cabo la obra de Dios y edifique la iglesia, es decir, el cuerpo de Cristo. Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo" (Efesios 4:12-13, NTV).

El objetivo de capacitar a los santos es edificar el cuerpo de Cristo, de modo que cada miembro crezca en la fe, madure y florezca hasta el punto de ministrar a los demás (ver 1 Pedro 4:10-11). A medida que los creyentes se unen en la fe y el conocimiento de Cristo, toda la iglesia crece hasta alcanzar una condición espiritual adecuada, como un solo cuerpo (ver Efesios 2:19-22; 1 Pedro 2:5). Pablo explica: "Entonces ya no seremos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error. Más bien, al hablar la verdad en amor, creceremos en todos los aspectos en Aquel que es la cabeza, es decir, Cristo" (Efesios 4:14-15).

En el Nuevo Testamento, "los santos" no se refiere a una clase élite de cristianos, sino a todos los creyentes, aquellos apartados o santificados por la fe en Jesucristo (ver 1 Corintios 1:2; 1 Pedro 2:9). Por lo tanto, Pablo está hablando de la preparación de cada miembro de la iglesia. No se pretende que haya megaestrellas espirituales en el reino de Dios que tengan una fe y un conocimiento superiores. Al mismo tiempo, ningún miembro del cuerpo de Cristo debe quedarse estancado en la infancia (ver Hebreos 5:12-14). Todos estamos llamados a crecer y desarrollarnos juntos, hasta alcanzar la plena medida del carácter de Cristo (ver Efesios 1:23). Todos los creyentes, no solo los ministros ordenados y los líderes reconocidos, están llamados a participar activamente en la obra del ministerio y la misión de la iglesia.

En la práctica, los miembros del cuerpo crecen al ser "instruidos en las Sagradas Escrituras", que Dios utiliza "para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra" (2 Timoteo 3:14-17, NTV). Entre los diversos tipos de oportunidades de enseñanza se incluyen la predicación, la impartición de clases y estudios bíblicos, la producción de videos y las conferencias. Además, ayudar a los miembros a conectarse a través del ministerio de grupos pequeños puede desempeñar un papel crucial en el equipamiento del cuerpo, facilitando una comunión más estrecha, el discipulado individual y el cuidado pastoral ampliado.

El capacitar a los santos es un proceso intencional que implica la enseñanza, la formación y el discipulado para nutrir y apoyar a los creyentes, permitiéndoles ser eficaces en el servicio a Cristo y a los demás. Es un llamado a toda la iglesia a crecer juntos en madurez y unidad, utilizando cada uno los dones que Dios le ha dado para el beneficio de todos.