Pregunta

¿Cuándo se escribió Eclesiastés?

Respuesta
El libro del Eclesiastés es conocido por su evaluación honesta y profunda de la vida. Comienza reflexionando sobre la aparente falta de sentido de las actividades humanas cuando se viven sin Dios, pero concluye con un llamado claro y definitivo a la obediencia y la reverencia: "La conclusión, cuando todo se ha oído, es esta: teme a Dios y guarda Sus mandamientos, porque esto concierne a toda persona" (Eclesiastés 12:13). Tradicionalmente, se considera que Salomón, hijo de David y tercer rey de Israel, es el autor del libro (Eclesiastés 1:1, 12), y que lo escribió hacia el final de su reinado, aproximadamente entre los años 935 y 931 a.C.

Aunque el Eclesiastés no menciona directamente el nombre de Salomón, el autor se identifica como "el Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén" (Eclesiastés 1:1). Esta descripción encaja claramente con Salomón y ha llevado tanto a la tradición judía como cristiana a atribuirle la autoría. Según la cronología bíblica, Salomón nació alrededor del año 990 a.C. y reinó hasta su muerte en el 931 a.C., lo que sitúa la composición del libro hacia el final de su vida y de su gobierno.

El propio contenido del libro ofrece indicios internos que apoyan esta datación. En Eclesiastés 12:1, el autor exhorta: "Acuérdate, pues, de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y se acerquen los años en que digas: "No tengo en ellos placer"". Este llamado sugiere que quien escribe habla desde una etapa avanzada de la vida, reflexionando retrospectivamente sobre la juventud y advirtiendo sobre el paso inevitable del tiempo, lo cual concuerda con un Salomón ya anciano.

Las observaciones del autor sobre la riqueza y los placeres también refuerzan la identificación con Salomón y una fecha tardía de composición. El Predicador afirma: "Tuve también ganados, vacas y ovejas, más que todos los que me precedieron en Jerusalén. Reuní también plata y oro para mí y el tesoro de los reyes y de las provincias" (Eclesiastés 2:7-8). Estas afirmaciones coinciden estrechamente con las descripciones bíblicas del reinado de Salomón, a quien Dios concedió una prosperidad sin precedentes (1 Reyes 3:13) y de quien se dice que superó en riqueza y sabiduría a todos los reyes de la tierra (1 Reyes 10:23).

Además de la riqueza, otros temas del Eclesiastés reflejan claramente la experiencia personal de Salomón. El libro destaca la búsqueda intensa de la sabiduría (Eclesiastés 1:16; cf. 1 Reyes 3:9), los grandes proyectos de construcción como casas, jardines y viñedos (Eclesiastés 2:4-6; cf. 1 Reyes 6–7), y una visión crítica del placer y las relaciones, incluida la frustración con las mujeres y el pecado asociado a ellas (Eclesiastés 7:26; cf. 1 Reyes 11:1-8). Estos paralelos temáticos refuerzan la conclusión de que Salomón escribió el libro tras experimentar plenamente tanto el éxito como el fracaso.

El período cercano al año 900 a.C. representó un punto decisivo para la nación de Israel. El reinado de Salomón comenzó con una era de paz y abundancia, pero terminó dando paso a la división del reino tras su muerte. El Eclesiastés refleja este momento de transición, mostrando la desilusión de un rey que había alcanzado todo lo que el mundo podía ofrecer, pero que llegó a comprender la vanidad de una vida centrada en lo temporal. En conjunto, la evidencia histórica, literaria y temática indica que el Eclesiastés fue escrito hacia el final del reinado de Salomón, cuando reflexionaba sobre el sentido de la vida y señalaba a Dios como la única fuente verdadera de propósito y significado.