Pregunta

¿Cuál es el significado y las implicaciones de conocer (o entender) el tiempo (Romanos 13:11)?

Respuesta
En Romanos 13:11-14, el apóstol Pablo exhorta a los lectores a vivir con una plena conciencia y comprensión del tiempo en que viven, y a responder con la acción espiritual adecuada: "Y hagan todo esto, conociendo el tiempo, que ya es hora de despertarse del sueño. Porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos. La noche está muy avanzada, y el día está cerca. Por tanto, desechemos las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz. Andemos decentemente, como de día, no en orgías y borracheras, no en promiscuidad sexual y lujurias, no en pleitos y envidias. Antes bien, vístanse del Señor Jesucristo, y no piensen en proveer para las lujurias de la carne".

Conocer el tiempo (o "estando conscientes del tiempo en que vivimos", como se traduce en la NVI) implica una profunda conciencia de la época actual. La palabra griega (eidotes) traducida como "conocer" en Romanos 13:11 significa "ser consciente de un hecho o de una información específica, saber, recordar, apreciar". La palabra "tiempo" (kairos en griego) se refiere a la era actual de la historia, la era de la iglesia, en la que la salvación en Jesucristo está disponible para todos los que creen en Él. Este tiempo presente es también cuando los cristianos tienen la oportunidad de demostrar su fe en Jesucristo amándose unos a otros (ver Romanos 13:8-10).

El lenguaje de Pablo subraya la importancia de conocer el tiempo y comprender la urgencia del momento. Como pueblo de Dios, debemos apreciar plenamente el hecho de que estamos viviendo en la edad de oro de las oportunidades, el momento de la decisión: "Pues Dios dice: En el momento preciso, te oí. En el día de salvación te ayudé. Efectivamente, el "momento preciso" es ahora. Hoy es el día de salvación" (2 Corintios 6:2, NTV). Una vez que pase este momento, se acabará nuestro tiempo. No habrá más segundas oportunidades (Hebreos 9:27).

La referencia de Pablo a conocer el tiempo exige un despertar de la complacencia espiritual y una mayor conciencia de la realidad inminente de la salvación. Quiere que los cristianos comprendan la urgencia del momento, comparando el tiempo actual con los últimos momentos antes del amanecer. El día de la salvación está amaneciendo. Se acabó el tiempo de holgazanear en la cama. Debemos "[Ser[ sobrios, como conviene, y [dejar] de pecar" (1 Corintios 15:34; ver también Efesios 5:14). Es crucial que "no durmamos como los demás, sino estemos alerta y seamos sobrios" (1 Tesalonicenses 5:6). El regreso de Cristo y el cumplimiento del plan redentor de Dios se acercan rápidamente.

La urgencia de Pablo por conocer el tiempo es un llamado a la acción, que impulsa a los creyentes a evaluar su estado espiritual y a vivir en constante anticipación del regreso de Cristo. Jesús dijo: "Debemos llevar a cabo cuanto antes las tareas que nos encargó el que nos envió. Pronto viene la noche cuando nadie puede trabajar" (Juan 9:4, NTV). Debemos "[desechar] las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz" (Romanos 13:12; ver también Colosenses 3:8; Efesios 5:11). Jesús también advirtió: "¡Tengan cuidado! No dejen que su corazón se entorpezca con parrandas y borracheras, ni por las preocupaciones de esta vida. No dejen que ese día los agarre desprevenidos" (Lucas 21:34, NTV).

El lenguaje metafórico de Pablo, que contrasta la oscuridad y la luz, sugiere una transformación radical en nuestro comportamiento, alejándonos de las prácticas pecaminosas y adoptando una vida de justicia. Las obras de la oscuridad simbolizan el comportamiento malvado (ver 1 Tesalonicenses 5:7), mientras que caminar a la luz del día representa una vida piadosa (1 Juan 1:5, 7).

Comprender el tiempo debería revolucionar nuestra conducta para reflejar nuestro compromiso de vivir una vida que honre a Dios y sea un testimonio para los demás (ver Romanos 13:13-14). Conocer el tiempo nos motivará a identificarnos tan estrechamente con Cristo que Su carácter y Sus enseñanzas moldeen todo lo que decimos y hacemos (Gálatas 3:27; Efesios 4:24; Colosenses 3:10). En nuestras relaciones con los demás, tendremos "la misma mentalidad que Cristo Jesús" (Filipenses 2:5).

Conocer el tiempo también tiene importancia para la comunidad cristiana en su conjunto. Pablo exhorta a los creyentes a que dejen de pelearse y de comportarse con envidia, y a que fomenten relaciones pacíficas, armoniosas y amorosas dentro del cuerpo de Cristo (Romanos 13:13; ver también 1 Corintios 12:25-26; Efesios 4:32). Cuando la iglesia encarna la vida y las enseñanzas de Cristo, sirve como un poderoso testimonio para el mundo, brillando como un faro de esperanza y verdad, y atrayendo a otros a la luz de Cristo (Juan 13:35; 1 Juan 2:10; 1 Juan 4:7-21).

Comprender el tiempo no tiene tanto que ver con la cronología como con discernir el significado espiritual de nuestra era actual. Los creyentes deben vivir cada día con una mayor conciencia espiritual y preparados para el regreso de Cristo. Las implicaciones de conocer el tiempo implican reconocer la profunda urgencia del momento y responder con una vida comprometida con la justicia y la transformación, tanto en su conducta personal como en la vida colectiva con nuestros hermanos cristianos.