Pregunta
¿Qué es un antropomorfismo?
Respuesta
La Biblia ocasionalmente atribuye características humanas a Dios utilizando un lenguaje metafórico. Estas descripciones poéticas, aunque no son literales, hacen que ciertas historias resulten más cercanas para los lectores. Los eruditos denominan a estas figuras retóricas antropomorfismos, que significa "forma humana". Un tipo de antropomorfismo que utiliza la Biblia es el antropopatismo, que significa "sentimiento humano". Concretamente, el antropopatismo atribuye emociones humanas a Dios.
Para comprender las descripciones antropopáticas de la Biblia, es útil conocer el significado literal de estas figuras retóricas. Para empezar, la naturaleza fundamental de Dios es espiritual (Juan 4:24; 1 Timoteo 1:17). Esto significa que los pasajes que lo describen con brazos (por ejemplo, Isaías 40:10) o sentado (por ejemplo, Salmo 47:8), sugiriendo que tiene un cuerpo físico, son antropomórficos. Además, los versículos que lo describen experimentando emociones humanas están comunicando la verdad sobre Él de manera no literal para que las personas puedan entenderlo mejor.
La Biblia atribuye una serie de emociones a Dios. Las emociones que suscitan respuestas positivas en los lectores incluyen el regocijo (Isaías 62:5; cf. Sofonías 3:17), la compasión (Éxodo 34:6; Joel 2:13) y el anhelo (Jeremías 31:20; Oseas 11:8). Tales descripciones son coherentes con el amor y la bondad de Dios. Sin embargo, algunos lectores luchan con la atribución de emociones como el arrepentimiento o el remordimiento a Dios, deduciendo que Él se arrepiente de Su propio pecado. Tal implicación contradiría la naturaleza santa y justa de Dios (Salmo 18:30; Santiago 1:13).
Por ejemplo, Moisés, el autor del libro del Génesis, describe a Dios utilizando emociones humanas en la historia del diluvio. Escribe que, en los días de Noé, Dios estaba descontento con el gran aumento de la maldad en la tierra (Génesis 6:5). Sin embargo, antes de juzgar externamente al mundo con agua, Dios lloró internamente por las transgresiones de la humanidad. Las traducciones de la Biblia traducen la palabra clave de diferentes maneras. La NTV dice: "Entonces el Señor lamentó haber creado al ser humano y haberlo puesto sobre la tierra. Se le partió el corazón" (Génesis 6:6). La NVI dice que Dios "lamentó haber hecho al ser humano en la tierra". Cada traducción sugiere que Dios sintió remordimiento por haber creado a la humanidad.
Otro pasaje que describe a Dios arrepentido o lamentándose es 1 Samuel 15:11. En la NTV, el versículo dice: "Lamento haber hecho a Saúl rey, porque no me ha sido leal y se ha negado a obedecer mi mandato". La NVI también utiliza la palabra lamento.
A pesar de que las traducciones de la Biblia utilizan palabras como "lamentar" y "arrepentirse", el antropopatismo no enseña que Dios se afligiera por Su propio pecado. En cambio, tales descripciones utilizan palabras asociadas con las emociones humanas para transmitir la reacción de Dios ante el pecado humano. Confirmando esta explicación, el mismo pasaje que dice que Dios "lamentó" haber hecho rey a Saúl afirma sin ambigüedades que Dios no experimenta el arrepentimiento y el remordimiento como lo hacen las personas: "También la Gloria de Israel no mentirá ni cambiará Su propósito, porque Él no es hombre para que cambie de propósito" (1 Samuel 15:29). Por lo tanto, las descripciones de Dios arrepintiéndose y lamentándose son antropomórficas, y expresan Su dolor por los comportamientos pecaminosos de la humanidad, no los Suyos propios.
Además, aunque las descripciones bíblicas que hablan de que Dios “se arrepiente” o “se lamenta” son antropopáticas, también ayuda que los lectores consideren cómo las traducciones bíblicas emplean ciertas palabras con significados matizados, cuyas connotaciones pueden cambiar con el tiempo. Por ejemplo, en español el verbo “sentir” y la expresión “lo siento” pueden tener más de un sentido. No siempre implican una admisión de culpa o de haber obrado mal, como cuando alguien dice: “Siento haber actuado de manera egoísta”. Pero también pueden expresar dolor o pesar sin que exista responsabilidad moral alguna, como en la frase: “Siento mucho la muerte de tu abuela”.
Del mismo modo, la palabra "arrepentirse" tiene múltiples connotaciones. Expresar dolor por el pecado de otros, en lugar de culpa por las propias malas acciones, está dentro de su rango semántico. De hecho, la NBLA utiliza el significado de "expresión de dolor" de la palabra. La NBLA utiliza la palabra "se entristecieron" en Jueces 21:6 para describir el dolor de las personas sin la connotación de culpa. En la historia, Israel se entristeció por el pecado de la tribu de Benjamín: "Los israelitas se entristecieron por su hermano Benjamín, y dijeron: Hoy ha sido cortada una tribu de Israel" (NBLA). Según la NBLA, los hijos de Israel "se entristecieron", pero ellos no habían hecho nada malo, solo Benjamín.
Las descripciones antropomórficas de Dios en la Biblia transmiten la verdad sobre Él. Mediante el uso de lenguaje figurativo, el antropomorfismo revela la naturaleza y el carácter de Dios en términos emocionales a las personas que sienten emociones similares. Aunque estas figuras retóricas transmiten verdades importantes, la principal expresión de la comunicación de Dios con la humanidad no se encuentra en las metáforas, sino en Jesús de Nazaret. Como verdadero Dios y verdadero hombre, Jesús experimentó emociones humanas como la ira (Marcos 3:5), el dolor (Juan 11:35) y la alegría (Lucas 10:21), expresando de manera plena y no metafórica la simpatía y el cuidado de Dios por las personas y sus decisiones.
Para comprender las descripciones antropopáticas de la Biblia, es útil conocer el significado literal de estas figuras retóricas. Para empezar, la naturaleza fundamental de Dios es espiritual (Juan 4:24; 1 Timoteo 1:17). Esto significa que los pasajes que lo describen con brazos (por ejemplo, Isaías 40:10) o sentado (por ejemplo, Salmo 47:8), sugiriendo que tiene un cuerpo físico, son antropomórficos. Además, los versículos que lo describen experimentando emociones humanas están comunicando la verdad sobre Él de manera no literal para que las personas puedan entenderlo mejor.
La Biblia atribuye una serie de emociones a Dios. Las emociones que suscitan respuestas positivas en los lectores incluyen el regocijo (Isaías 62:5; cf. Sofonías 3:17), la compasión (Éxodo 34:6; Joel 2:13) y el anhelo (Jeremías 31:20; Oseas 11:8). Tales descripciones son coherentes con el amor y la bondad de Dios. Sin embargo, algunos lectores luchan con la atribución de emociones como el arrepentimiento o el remordimiento a Dios, deduciendo que Él se arrepiente de Su propio pecado. Tal implicación contradiría la naturaleza santa y justa de Dios (Salmo 18:30; Santiago 1:13).
Por ejemplo, Moisés, el autor del libro del Génesis, describe a Dios utilizando emociones humanas en la historia del diluvio. Escribe que, en los días de Noé, Dios estaba descontento con el gran aumento de la maldad en la tierra (Génesis 6:5). Sin embargo, antes de juzgar externamente al mundo con agua, Dios lloró internamente por las transgresiones de la humanidad. Las traducciones de la Biblia traducen la palabra clave de diferentes maneras. La NTV dice: "Entonces el Señor lamentó haber creado al ser humano y haberlo puesto sobre la tierra. Se le partió el corazón" (Génesis 6:6). La NVI dice que Dios "lamentó haber hecho al ser humano en la tierra". Cada traducción sugiere que Dios sintió remordimiento por haber creado a la humanidad.
Otro pasaje que describe a Dios arrepentido o lamentándose es 1 Samuel 15:11. En la NTV, el versículo dice: "Lamento haber hecho a Saúl rey, porque no me ha sido leal y se ha negado a obedecer mi mandato". La NVI también utiliza la palabra lamento.
A pesar de que las traducciones de la Biblia utilizan palabras como "lamentar" y "arrepentirse", el antropopatismo no enseña que Dios se afligiera por Su propio pecado. En cambio, tales descripciones utilizan palabras asociadas con las emociones humanas para transmitir la reacción de Dios ante el pecado humano. Confirmando esta explicación, el mismo pasaje que dice que Dios "lamentó" haber hecho rey a Saúl afirma sin ambigüedades que Dios no experimenta el arrepentimiento y el remordimiento como lo hacen las personas: "También la Gloria de Israel no mentirá ni cambiará Su propósito, porque Él no es hombre para que cambie de propósito" (1 Samuel 15:29). Por lo tanto, las descripciones de Dios arrepintiéndose y lamentándose son antropomórficas, y expresan Su dolor por los comportamientos pecaminosos de la humanidad, no los Suyos propios.
Además, aunque las descripciones bíblicas que hablan de que Dios “se arrepiente” o “se lamenta” son antropopáticas, también ayuda que los lectores consideren cómo las traducciones bíblicas emplean ciertas palabras con significados matizados, cuyas connotaciones pueden cambiar con el tiempo. Por ejemplo, en español el verbo “sentir” y la expresión “lo siento” pueden tener más de un sentido. No siempre implican una admisión de culpa o de haber obrado mal, como cuando alguien dice: “Siento haber actuado de manera egoísta”. Pero también pueden expresar dolor o pesar sin que exista responsabilidad moral alguna, como en la frase: “Siento mucho la muerte de tu abuela”.
Del mismo modo, la palabra "arrepentirse" tiene múltiples connotaciones. Expresar dolor por el pecado de otros, en lugar de culpa por las propias malas acciones, está dentro de su rango semántico. De hecho, la NBLA utiliza el significado de "expresión de dolor" de la palabra. La NBLA utiliza la palabra "se entristecieron" en Jueces 21:6 para describir el dolor de las personas sin la connotación de culpa. En la historia, Israel se entristeció por el pecado de la tribu de Benjamín: "Los israelitas se entristecieron por su hermano Benjamín, y dijeron: Hoy ha sido cortada una tribu de Israel" (NBLA). Según la NBLA, los hijos de Israel "se entristecieron", pero ellos no habían hecho nada malo, solo Benjamín.
Las descripciones antropomórficas de Dios en la Biblia transmiten la verdad sobre Él. Mediante el uso de lenguaje figurativo, el antropomorfismo revela la naturaleza y el carácter de Dios en términos emocionales a las personas que sienten emociones similares. Aunque estas figuras retóricas transmiten verdades importantes, la principal expresión de la comunicación de Dios con la humanidad no se encuentra en las metáforas, sino en Jesús de Nazaret. Como verdadero Dios y verdadero hombre, Jesús experimentó emociones humanas como la ira (Marcos 3:5), el dolor (Juan 11:35) y la alegría (Lucas 10:21), expresando de manera plena y no metafórica la simpatía y el cuidado de Dios por las personas y sus decisiones.