Pregunta
¿Quién era Semaías en la Biblia?
Respuesta
Varias personas en la Biblia llevaban el nombre de Semaías, por lo que se supone que era común entre los antiguos judíos. El nombre significa "escuchado por el Señor" o "el Señor ha escuchado". Algunos de los Semaías de las Escrituras desempeñaron papeles importantes en la narrativa bíblica.
El primer Semaías notable fue un profeta durante los reinados de Jeroboam y Roboam. Se le menciona por primera vez en 1 Reyes 12:22: "Pero la palabra de Dios vino a Semaías, hombre de Dios". Semaías profetizó al borde de una guerra civil entre Israel y Judá después de la división del reino, como se relata en todo el capítulo. Roboam ya había reunido un ejército cuando Semaías habló en nombre de Dios: "Habla a Roboam, hijo de Salomón, rey de Judá, y a toda la casa de Judá y de Benjamín, y al resto del pueblo, diciéndoles: Así dice el Señor: ‘No subirán ni pelearán contra sus hermanos los israelitas. Vuelva cada uno a su casa, porque de Mí ha venido esto" (1 Reyes 12:23-24). Roboam escuchó sabiamente y suspendió el ataque. Así, Semaías fue fundamental para evitar una guerra. Su profecía se reitera en 2 Crónicas 11:2-4.
El segundo Semaías también era profeta, pero desempeñó un papel muy diferente. Su nombre aparece en Jeremías 29:24, donde el Señor lo denuncia por oponerse a Jeremías. A través de Jeremías, Dios instruyó a los exiliados en Babilonia, diciendo: "Edifiquen casas y habítenlas, planten huertos y coman de su fruto. Tomen mujeres y tengan hijos e hijas, tomen mujeres para sus hijos y den sus hijas a maridos para que den a luz hijos e hijas, y multiplíquense allí y no disminuyan. Y busquen el bienestar de la ciudad adonde los he desterrado, y rueguen al Señor por ella; porque en su bienestar tendrán bienestar" (Jeremías 29:5-7). En los versículos siguientes, Dios advierte contra los falsos profetas. Semaías era un falso profeta que instaba a los israelitas en Babilonia a ignorar a Jeremías (versículos 24-28). Por sus acciones, Dios lo condenó (versículo 32).
El siguiente Semaías influyente fue un levita durante la época del rey Ezequías. El rey anterior a Ezequías había profanado el templo de Dios (2 Crónicas 28:24). Ezequías se propuso limpiar y restaurar la casa de Dios. Semaías estaba entre los levitas y sacerdotes encargados de purificar el templo (2 Crónicas 29:4-5, 12-14). En esta función, Semaías participó en una reforma que agradó a Dios. Otro levita llamado Semaías vivió durante la época del rey David y ayudó a transportar el arca (1 Crónicas 15:8, 11).
Otros Semaías que aparecen en la Biblia son los mencionados en las genealogías (1 Crónicas 3:22; 4:37). Durante la época de Nehemías, un sacerdote llamado Semaías participó en la dedicación del muro de Jerusalén (Nehemías 12:6, 18).
De diversas maneras, todos los Semaías de la Biblia desempeñaron un papel fundamental en la historia de Israel, ya fuera para bien o para mal.
El primer Semaías notable fue un profeta durante los reinados de Jeroboam y Roboam. Se le menciona por primera vez en 1 Reyes 12:22: "Pero la palabra de Dios vino a Semaías, hombre de Dios". Semaías profetizó al borde de una guerra civil entre Israel y Judá después de la división del reino, como se relata en todo el capítulo. Roboam ya había reunido un ejército cuando Semaías habló en nombre de Dios: "Habla a Roboam, hijo de Salomón, rey de Judá, y a toda la casa de Judá y de Benjamín, y al resto del pueblo, diciéndoles: Así dice el Señor: ‘No subirán ni pelearán contra sus hermanos los israelitas. Vuelva cada uno a su casa, porque de Mí ha venido esto" (1 Reyes 12:23-24). Roboam escuchó sabiamente y suspendió el ataque. Así, Semaías fue fundamental para evitar una guerra. Su profecía se reitera en 2 Crónicas 11:2-4.
El segundo Semaías también era profeta, pero desempeñó un papel muy diferente. Su nombre aparece en Jeremías 29:24, donde el Señor lo denuncia por oponerse a Jeremías. A través de Jeremías, Dios instruyó a los exiliados en Babilonia, diciendo: "Edifiquen casas y habítenlas, planten huertos y coman de su fruto. Tomen mujeres y tengan hijos e hijas, tomen mujeres para sus hijos y den sus hijas a maridos para que den a luz hijos e hijas, y multiplíquense allí y no disminuyan. Y busquen el bienestar de la ciudad adonde los he desterrado, y rueguen al Señor por ella; porque en su bienestar tendrán bienestar" (Jeremías 29:5-7). En los versículos siguientes, Dios advierte contra los falsos profetas. Semaías era un falso profeta que instaba a los israelitas en Babilonia a ignorar a Jeremías (versículos 24-28). Por sus acciones, Dios lo condenó (versículo 32).
El siguiente Semaías influyente fue un levita durante la época del rey Ezequías. El rey anterior a Ezequías había profanado el templo de Dios (2 Crónicas 28:24). Ezequías se propuso limpiar y restaurar la casa de Dios. Semaías estaba entre los levitas y sacerdotes encargados de purificar el templo (2 Crónicas 29:4-5, 12-14). En esta función, Semaías participó en una reforma que agradó a Dios. Otro levita llamado Semaías vivió durante la época del rey David y ayudó a transportar el arca (1 Crónicas 15:8, 11).
Otros Semaías que aparecen en la Biblia son los mencionados en las genealogías (1 Crónicas 3:22; 4:37). Durante la época de Nehemías, un sacerdote llamado Semaías participó en la dedicación del muro de Jerusalén (Nehemías 12:6, 18).
De diversas maneras, todos los Semaías de la Biblia desempeñaron un papel fundamental en la historia de Israel, ya fuera para bien o para mal.