Pregunta

¿Estará el Espíritu Santo en el cielo?

Respuesta
Los cristianos creemos en un solo Dios que ha existido eternamente en tres Personas distintas: Dios Padre, Dios Hijo (Jesucristo) y Dios Espíritu Santo. Esta es la doctrina de la Trinidad. Las tres Personas de la Trinidad son plenamente y por igual Dios: eternas, todopoderosas y omnipresentes. Son de la misma esencia, poseen los mismos atributos y actúan en perfecta armonía. Dios no estaría completo si faltara siquiera una Persona de la Trinidad. Esta verdad confirma el hecho de que el Espíritu Santo estará en el cielo.

El Espíritu Santo se representa a menudo en las Escrituras de forma simbólica. Estaba presente en forma de paloma en el bautismo de Jesús: "en ese momento y él vio al Espíritu de Dios que descendía como una paloma y venía sobre Él" (Mateo 3:16). En Pentecostés, el Espíritu Santo se manifestó de nuevo, ahora bajo la figura de lenguas de fuego que se posaron sobre cada uno de los presentes: "Se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron[b] sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo" (Hechos 2:3-4).

Estas manifestaciones revelan que el Espíritu Santo posee el poder de manifestarse visiblemente y que no está limitado por ninguna forma en particular. En la descripción que Juan nos ofrece del cielo, el Espíritu Santo aparece como un conjunto de lámparas encendidas: "Del trono salían relámpagos, voces, y truenos. Delante del trono había siete lámparas de fuego ardiendo, que son los siete Espíritus de Dios" (Apocalipsis 4:5). Esta representación simbólica emplea el número siete para aludir a la perfección y a la plenitud. La Nueva Traducción Viviente traduce el pasaje de la siguiente manera: "Delante del trono había siete antorchas con llamas encendidas; esto es el Espíritu de Dios de siete aspectos".

Independientemente de si las mismas lámparas de fuego serán visibles para nosotros en el cielo, sabemos que el Espíritu Santo está allí. De hecho, las tres Personas de la Trinidad aparecen en la visión de Juan del salón del trono celestial. Dios Padre está sentado en el trono: se le describe con "aspecto semejante a una piedra de jaspe y sardio" (Apocalipsis 4:3) y sostiene un rollo (Apocalipsis 5:1). Dios Hijo aparece como "un Cordero, de pie, como inmolado, [...] que tenía siete cuernos y siete ojos" (Apocalipsis 5:6). Una vez más, el número siete simboliza la perfección, esto es, la fuerza perfecta (los cuernos) y la sabiduría perfecta (los ojos). El Espíritu Santo, como ya se ha señalado, se manifiesta en forma de siete lámparas de fuego que arden "delante del trono" (Apocalipsis 4:5).

El salmista pregunta:

¿Adónde me iré de Tu Espíritu,

O adónde huiré de Tu presencia? (Salmo 139:7)

La respuesta es "a ningún lugar":

Si subo a los cielos, allí estás Tú;

Si en el Seol preparo mi lecho, allí Tú estás. (Salmo 139:8)

El Espíritu Santo está en todas partes, incluido el cielo. Dios está en el cielo, por lo que el Espíritu Santo, al ser Dios, no puede estar excluido.

El único Dios verdadero existe como Padre, Hijo y Espíritu Santo, unidos en gozo y comunión eternos. El Espíritu Santo, que nos selló para el día de la redención, estará plenamente presente en el cielo, al igual que el Padre, que nos eligió, y el Hijo, que nos compró.